Me considero una chica especial en el sentido de mi carácter y humor.Puedo estar bien y al rato estar mal.Me gusta lo imposible y hasta que no lo obtengo no paro.Me encanta hacerme la fuerte y mostrar una sonrisa por mas que me este muriendo.Soy alterada, histérica y demasiado idiota.Amo el chocolate.Mi helado preferido es Dulce de Leche Granizado♥.Me gusta que tengan en cuenta.Amo a la persona que me demuestra amor.Soy loca y divertida.Me gusta estar sola y bien acompañada.Estar con amigos o mi novio me divierte demasiado.Cuido lo que es mio, muy celosa.Madura e inmadura.Compradora impulsiva.Amo gastar plata.AMO LA MODA como amo a mi persona.Así como soy muy buena puedo llegar a ser muy mala.SOY AMANTE DEL AMOR.Me gusta la música y hacer lo que hago en esta página.Escribir lo que me pienso es uno de mis pasatiempos.Soy muy fantasiosa.Caprichosa a full.Consentida de mis abuelos.No tengo una familia nada normal.Odio que me discutan.Se pedir perdón cuando veo mi error.¿Mis metas? Estudiar, ser alguien en la vida,ser un orgullo para mi familia. La más importante.. CUMPLIR MIS SUEÑOS.

lunes, 6 de agosto de 2012

Se me acabaron tus presencias, ya solo te recuerdo ausente.



Tanteabas con la mirada antes de lanzarte, como quien prueba el agua con los dedos del pie. Nadie quería apostar por ti, pero no podían evitarlo: te habían visto atravesar la gran avenida con todos los semáforos en verde, aullando a la luna convertido en un gato con demasiadas historias que contar. Eras una especie en extinción, y tratabas de disimularlo bailando solo, mirándote de reojo en los escaparates, durmiendo como una mariposa sobre un disco de vinilo. Como no sabíamos amar siguiendo los guiones y las partituras, tuvimos que aprender a improvisarnos el uno al otro; crecernos en el espejo cóncavo del parque de atracciones, para luego aterrizar en la realidad sin monedas en los bolsillos ni ganas de volver a casa. De las películas que vimos juntos sólo logro recordar tus piernas apoyadas en el asiento de delante, como un desafío tímido en plena oscuridad. Realmente, pensábamos que éramos invencibles, que nada nos podría tumbar, pero nos sobró drama; amaneceres extraños y billetes de metro que caducaban como el hechizo de la Cenicienta.
Ahora sólo te quedan dos alternativas para arrancar la hierba del jardín: puedes saltar el muro o simplemente derribarlo ladrillo a ladrillo. Si lo prefieres puedo dejar la luz encendida, aunque no creo que sirva para nada a estas alturas del cuento. Estamos en los extremos opuestos del tablero, y alguien se entretuvo sembrando de minas nuestros recuerdos. El tiempo de las flores tendrá que esperar; ya no me quedan cerillas con las que encender tu sonrisa.

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